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Despues de recibir este
maravilloso regalo (el aceptar a Jesucristo en oracion como mi Senor y
Salvador),
y de llenarnos de gozo en el
Espiritu,
deseamos que todo el mundo lo reciba. Esa es nuestra MISION: lograr que
nuestros parientes, amigos, clientes, proveedores, es decir, nuestro
projimo, acepte al Senor Jesus, regenere su espiritu y comience a
disfrutar de una vida reconciliada con Dios.
Creemos necesario que los fraternos que inician este proceso anteriormente
descrito lo continuen en sus Iglesias de origen o en los lugares que ellos
estimen conveniente, no queremos
"apropiarnos"
de su formacion ni tampoco detener su busqueda
espiritual.
Dios quiere que estemos tomados de su mano en cada instante de nuestras
vidas y para siempre y que no volvamos a caer en las sombras del desamparo
y el dolor humano.
Todo lo que hagamos para que nuestro hermano este bien, regocija en el
cielo a nuestro Padre.
Para llegar a realizar este trabajo existe un grupo de fraternos con
caracteristicas especiales, de liderazgo, de espiritualidad y
entendimiento que deben procurar esta labor, el hacer crecer esta
"estrategia divina"
entre sus
hermanos para "pescar"
mas hombres para
Dios. Aquel que se marcha de nuestras reuniones se lleva sembrado en su
corazon una semilla que lo transformara si el quiere en un hombre
espiritualmente feliz. Aquel que se queda debe transformarse en un lider
multiplicador y no pasivo de esta estrategia explotando al maximo los
dones que Dios le ha entregado para hacer crecer este trabajo. Afirmamos
fehacientemente que todos los fraternos son lideres capaces de llevar un
nuevo grupo porque tienen en su corazon a Dios, su protector y guia.
Nuestra mision es multiplicadora, nuestra mision es en
"la vida diaria",
nuestra mision es esperanza y paz para el caido, nuestra mision puede ser
la diferencia para un hermano entre la muerte o una vida llena de colores.
Finalmente podemos decir que nuestra mision es
"trabajar
para Dios" incansablemente. Todo aquel que
sea salvo por nuestra intervencion en las manos del Padre provoca fiestas
y sonar de trompetas en los cielos. |